Enorme malestar ha causado en el entorno mundial futbolístico las declaraciones del primer mandatario estadounidense Donald Trump, que en conferencia de prensa dio a conocer que se comunicó con su par de la FIFA Gianni Infantino, por un solo motivo: solicitar se revise ante la Comisión Disciplinaria la tarjeta roja a su estrella Florian Balogun, se le levante la misma y se le permita estar en el encuentro de este lunes ante Bélgica por los octavos de final de la Copa del Mundo.
“Eso no fue una falta. Este árbitro, que es un poco sospechoso si revisas su historial. Tomó una decisión que nadie podía creer. Sí, pedí una revisión por parte de la FIFA dijo Trump al referirse a la tarjeta roja exhibida a Balogun, confirmando su petición directa, algo inaudito en la realización de una Copa del Mundo.
Las declaraciones de Trump llegan después de que la FIFA resolviera habilitar a Balogun para disputar los octavos de final, una decisión que ha generado fuertes cuestionamientos y provocó la reacción de distintos actores del fútbol internacional, especialmente tras conocerse la participación del presidente estadounidense en el proceso.





