¡LUTO EN EL FÚTBOL ECUATORIANO! Falleció Victor ‘Espartaco’ Mendoza

Una lamentable noticia se conoció la mañana de este sábado, cuando se confirmó que una de las glorias de Barcelona, el ‘Espartaco’ Víctor Mendoza falleció esta mañana a los 64 años de edad, esto tras perder la batalla contra la insuficiencia renal de la que venía padeciendo, que se complicó con un cuadro de tuberculosis, problemas cardíacos, pulmonares y de hipertensión.

Ya en los últimos meses se había viralizado como el “Espartaco” pedía ayuda a Barcelona, a la LigaPro, y a todos en el fútbol ecuatoriano para poder atenderse y lidiar con sus enfermedades, misma que en su momento llegó, además de la colaboración de la Alcaldía de Portoviejo, así como la asistencia con cuidados médicos especializados para palear su delicado estado de salud.

Víctor Mendoza nació el 24 de agosto de 1961 en Rocafuerte, cantón de la provincia de Manabí. Sus primeros pasos en el fútbol fueron en las calles de su ciudad, comenzando a los 17 años en el Manchester de Portoviejo, abriéndose camino a Liga de Portoviejo, para luego llegar a Barcelona, club con el que consiguió seis títulos nacionales en 1985, 1987, 1989, 1991, 1995 y 1997.

Su mejor año fue 1991. Ese campeonato lo ganó con él como figura. Era el arquero que la afición torera reconocía desde la tribuna: el que se tiraba, el que gritaba, el que no dejaba pasar nada sin pelear. Además en su momento fue convocado a estar como uno de los integrantes de la selección nacional de Ecuador, siendo parte de la Copa América de Brasil en 1989.

El momento del retiro llegó en 1999, tras haber estado 18 meses en silla de ruedas por una lesión en la columna vertebral, en un partido contra El Nacional en Quito, cuando tras recibir un pelotazo, quedó inconsciente, sintiendo un dolor agudo en las piernas que no le permitió seguir entrenando.

Desde enero de 2025, la salud de Mendoza se deterioró de forma acelerada. La hipertensión derivó en insuficiencia renal y los riñones fallaron. Tuvo que someterse a diálisis tres veces por semana. A eso se sumaron complicaciones cardíacas, pulmonares y, en sus últimas semanas, un aparente diagnóstico de tuberculosis.

¡¡¡QUE EN PAZ DESCANSE ‘ESPARTACO’!!!